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  • Foto del escritorvanessatorrespsicologa

Tus expectativas hacia tu peque.


El deseo natural de que tu peque consiga hacer las aquello que toda mamá/papá desea, forma parte de tu camino. Que comunique, que hable, que sea autónomo, que tenga amigos/as...es natural que tengas esos deseos.


Esa felicidad tan grande cuando logra hacer algo que no hacía, ¿verdad? Y esa tristeza cuando ves que no hace lo que esperas.


Mientras llega y no llega aquello que deseas, puede que el camino sea muy duro, porque tus expectativas no se cumplen.


Y, con esto no quiero decir que no sea necesario planificar, investigar y trabajar para alcanzar aquello que deseas para tu peque. Claro que sí, es necesario y muy importante hacerlo. Pero también es importante no vivir en las expectativas.


El camino es muchas veces lento y vivir pensando que no consigue lo que deseas (al ritmo que deseas) puede hacer el camino más difícil.


La energía se te va deseando aquello que no es. Y te quedas sin energía para el hoy. No solamente gastamos energía física, también mental y emocional, que tal vez cansa más.


Planifica, investiga, trabaja, pero vuelve al hoy. Al momento presente. Y, cuando tu mente se ponga a pensar en lo que te gustaría y no es, recuérdate que están trabajando por ello. Recuérdate a ti misma/o que tu peque llegará a donde tenga que llegar y que tú decides acompañarlo/a desde el amor y la aceptación de los hitos que va consiguiendo. Porque está haciendo lo mejor que puede, esta dando lo mejor de sí, y así está muy bien.


Un ejercicio que puede ayudarte es escribir y poner a la vista los objetivos en los que están trabajando. Objetivos de tu peque, familiares y personales. Y cada vez que tu mente vuele, vuelve a tus objetivos y recuérdale a esa voz en tu cabeza que estás en ello.


Vuelve a lo que estás haciendo con todos tus sentidos. Si estás trabajando, cocinando, caminando o conduciendo, pon toda tu atención en ello. Utiliza todos tus sentidos en el momento presente. Una y otra vez, vuelve. Tu cabeza es muy insistente y te lo recordará mil veces y tú, mil veces recuerda que estas en ello y vuelve al momento que estas viviendo en ese momento.


Esto es un entrenamiento. Estás entrenando a tu cerebro a una nueva forma de proceder, por eso lleva su tiempo. Pero no desistas. Porque este camino te llevará a estar más enfocado/a en el momento presente, a sentir menos ansiedad y a tener una vida más plena.


Esto sí lo controlas. No controlas lo que va a suceder, pero sí aprender a enfocar tu energía en aquello que deseas trabajar, vivir, disfrutar.


Enfoca tu energía en el hoy y dile a tus expectativas que ya no las necesitas más. Comprométete contigo, con tu bienestar y el de tu familia. Paso a paso, con comprensión y cariño hacia el ser humano que eres, practica enfocar tu energía hoy.


Te mando un súper y enfocado abrazo.


Con cariño,


Vanessa

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